sábado 12 de junio de 2010

Schopenhauer


Hace unos años leía El amor y otras pasiones, y un amigo mío me dijo algo así como:
-No lo leas, no sabe absolutamente nada sobre el amor.
Anoche leía a Irving Copi y encontré los siguientes fragmentos:
"Solamente el hombre cuyo intelecto está oscurecido por sus impulsos sexuales puede dar el nombre de bello sexo a esa raza de pequeña estatura, hombros estrechos, anchas caderas y piernas cortas; pues toda la belleza del sexo está ligada a este impulso." (Schopenhauer, Sobre la mujer).
"Cuanto más noble y perfecta es una cosa, tanto más tardía y lentamente llega a la madurez. Un hombre alcanza la madurez de su poder de razonamiento y de sus facultades mentales no antes de los veintiocho años; la mujer, a los dieciocho. (Schopenhauer, sobre la mujer).
En su libro El amor y otras pasiones, sostiene que la admiración por otro ser no es más que una máscara que aparece ante la necesidad natural de reproducir otro ser.
Y más adelante afirma que es el sentido de la belleza el que restablece las partes (producto de las deformidades morales y desviaciones de la figura humana) y evita que el amor no sea más que una necesidad irritante.
"Impelido el hombre por la ilusión que le posee, tiene a veces el horror al objetivo adonde va guiado, que es la procreación de los seres, y hasta quisiera oponerse a él; este caso acontece en casi todos los amores ilícitos." (Schopenhauer, El amor y otras pasiones).

Realmente, considero que sabe mucho sobre la pasión y el deseo, sobre todo el deseo humano que es deseo de aquello que otros "poseen", pero de Amor, la verdad, creo que no sabe absolutamente nada.

5 comentarios:

Ruben M. M. dijo...

Hola Helena, interesante me resulta volver a Schopenhauer. Es un filósofo muy llamativo en un primer acercamiento, aunque considero que no está a la altura de un Platón o un Kant, pero sin embargo es más valioso de lo que se suele pensar.
En ese libro, recuerdo que mantenía que el amor es una especie de bendaje que la naturaleza pone a los seres humanos, para que éstos se atraigan, mantenga relaxiones sexuales, procreen y la humanidad no se extinga. Curioso...

Un abrazo y nos seguimos leyendo.

P.D.: Yo soy más de Hegel, al que odio infernalmente, aunque también leo y tengo libros de Schopenhauer.

Helena dijo...

Gracias Ruben por pasar.
Yo comencé ahora a animarme con Hegel, se dice algo así como; "el que ya nació viejo", ahora no recuerdo quien lo dijo.
En todo caso, hay que reconocer las influencias de Schopenhauer en Nietzsche a la hora de las referencias hacia la mujer. Si mal no recuerdo, éste último sostiene que no pueden tener amistad, luego de haber dicho que la amistad no puede prescindir del bien o de la virtud, je.
Un abrazo

Adrianófanes dijo...

Si bien soy muy optimista en relación al amor y a los afectos (mi preocupaciones, más que nada, son otras...), me entusiasma esta idea de estar cerca de mi... madurez. Por lo menos genera una ilusión. Después podré dar fe o no. Pero será otra historia...

Helena dijo...

Que de vueltas para explicar un sentimiento que debería ser claro y distinto, jajajaj.
Un abrazo

Té Verde dijo...

... cuando no evidente...