jueves, 30 de octubre de 2008

Vivir; el arte de morir

La muerte digna y la muerte simplemente, la muerte injusta, la muerte tonta, la muerte a tiempo, la muerte bella, la muerte que no debería haber llegado, la muerte prematura, la muerte atroz, la muerte trágica, la muerte admite multiplicidad de adjetivos.

¿Podríamos hablar de una muerte bella como si la muerte misma fuera un arte?

¿Podríamos hablar del arte de morir? ¿Sería algo distinto de la vida?

Estuvimos hablando de la muerte hasta altas horas de la madrugada, nunca lograba convencerla de que rondar siempre sobre este tema era demasiado angustiante. Se lo tomaba en serio, no había nada que pudiera calmar sus ansias de internarse en ese oscuro mundo imperceptible.

Claro, incognoscible era para mí, ella no decía lo mismo, para no terminar en un nosocomio simplemente no decía nada. Confiaba en mi silencio de ultratumba, sabía que yo era incapaz de delatar sus secretos.

La dejé con un gran pesar. Me acompañó hasta la puerta y me regaló la sonrisa más linda. Solía estar despeinada y con el pelo muy enredado, unas ojeras levemente violetas se alojaban en la zona de sus ojos desde hacía un tiempo, sus labios azulados y su piel pálida terminaban de darle ese toque fantasmal que hacía que la gente huyera un poco al verla. Sus vestidos largos y de colores apagados le daban cierto anacronismo a su figura salida de entre las plantas.

Me pregunto aún como pudo organizar todo con tanta frialdad, con tanta precisión y detalle, no faltaron las flores que le gustaban, el olor a incienso se sentía desde la entrada. Todo estaba perfectamente limpio y ordenado. Ella recostada sobre su cama con las manos sobre el vientre y la misma sonrisa con la que me había despedido la noche anterior. Todo parecía una gran parodia.

miércoles, 29 de octubre de 2008

23 otoños ganó el Rock n Ramps

Se viene el Rock n Ramps

El 30 de noviembre, con Massacre, Carajo, Los Natas, Shaila, y muchos más artistas, tendrá cita uno de los más grandes eventos de skate y música del país. Además, te mostramos el video de la final del concurso que tuvo a 23 Otoños como ganador.

28.oct.08 |

El próximo 30 de noviembre en el Club GEBA (Av. Figueroa Alcorta y Av. Ombúes. Cdad. Bs. As.) el rock alternativo, los deportes extremos, la cultura y el diseño tendrán una cita obligada en el Vans Rock n Ramps. Desde las 11 a.m., y a lo largo de todo el día, habrán demos de skate (entre los que estarán los skaters de la vieja escuela Steve Caballero y Christian Hosoi) y freestyle bike, graffiteros y amantes del stencil entre muchas más actividades.

De la música del evento estarán a cargo nada menos que los mayores exponentes locales del género: Massacre, Carajo, Los Natas, Charlie 3, Shaila, Bulldog, Nine Lives, Virgin Pancakes, All the Hats y The Tormentos, entre los artistas nacionales. Y TSOL, emblemática banda californiana de punk/metal como artista internacional invitado.

Pero eso no es todo, porque del evento también participarán las cuatro bandas finalistas del concurso q se viene llevando a cabo desde el mes de agosto. De las 120 bandas concursantes, Submisión, Inzucare, Gram D Mori ganaron un lugar en el gran evento de noviembre al llegar a la final, mientras que 23 Otoños, la banda ganadora del concurso, se hizo acreedora, además, de la grabación de su próximo disco.
Acá podés ver el video de la final con las cuatro bandas ganadoras:

miércoles, 22 de octubre de 2008

Lugones-Borges

HISTORIA DE MI MUERTE

Soñé la muerte y era muy sencillo;
una hebra de seda me envolvía,
y a cada beso tuyo,
con una vuelta menos me ceñía
y cada beso tuyo
era un día;
y el tiempo que mediaba entre dos besos
una noche. La muerte era muy sencilla.
Y poco a poco fue desenvolviéndose
la hebra fatal. Ya no la retenía
sino por solo un cabo entre los dedos...
Cuando de pronto te pusiste fría
y ya no me besaste...
y solté el cabo, y se me fue la vida.

Poemas de Leopoldo Lugones

Poemas del Alma

A Leopoldo Lugones

Los rumores de la plaza quedan atrás y entro en la Biblioteca. De una manera casi física siento la gravitación de los libros, el ámbito sereno de un orden, el tiempo disecado y conservado mágicamente. A izquierda y a derecha, absortos en su lúcido sueño, se perfilan los rostros momentáneos de los lectores, a la luz de las lámparas estudiosas, como en la hipálage de Milton. Recuerdo haber recordado ya esa figura, en este lugar, y después aquel otro epíteto que también define por el contorno, el árido camello del Lunario, y después aquel hexámetro de la Eneida, que maneja y supera el mismo artificio:

Ibant obscuri sola sub nocte per umbram.

Estas reflexiones me dejan en la puerta de su despacho. Entro; cambiamos unas cuantas convencionales y cordiales palabras y le doy este libro. Si no me engaño, usted no me malquería, Lugones, y le hubiera gustado que le gustara algún trabajo mío. Ello no ocurrió nunca, pero esta vez usted vuelve las páginas y lee con aprobación algún verso, acaso porque en él ha reconocido su propia voz, acaso porque la práctica deficiente le importa menos que la sana teoría.

En este punto se deshace mi sueño, como el agua en el agua. La vasta biblioteca que me rodea está en la calle México, no en la calle Rodríguez Peña, y usted, Lugones, se mató a principios del treinta y ocho. Mi vanidad y mi nostalgia han armado una escena imposible. Así será (me digo) pero mañana yo también habré muerto y se confundirán nuestros tiempos y la cronología se perderá en un orbe de símbolos y de algún modo será justo afirmar que yo le he traído este libro y que usted lo ha aceptado.



J.L.B.

Buenos Aires, 9 de agosto de 1960.




De: El hacedor (1960)



JORGE LUIS BORGES