martes, 9 de diciembre de 2008

Hugo Mujica

EL ANUNCIO



Raro relámpago del

instante,



brilla y ciega sobre

un plato blanco y vacío.



Hay que acoger el fulgor de la ausencia,



reflejar

el don de lo que no está

en cada cosa que creamos.

2 comentarios:

Té Verde dijo...

¡Qué gran sorpresa!...
Ando hojeando habitualmente los escritos de Mujica... tiene una vida fascinante... escribe cuentos y también ensayos sobre Heidegger. Es el beatnik argentino. Pintor, hippie, monje contemplativo y experimentador de otras percepciones.
Justo este fin de semana leía y hojeaba alguna de sus poesías en Paraíso Vacío...
Me dejo sorprender por estas pequeñas casualidades (causalidades tal vez?),como quien se ilumina en el salto de una ranita...

Y también esto que nos estás compartiendo acá...

"Hay que acoger el fulgor de la ausencia,



reflejar

el don de lo que no está

en cada cosa que creamos. "


me suena tan propio.
Pocas veces medito sobre mi propio proceso de escritura y siempre me he quedado con el concepto, que brilla misterioso en mi oscuro agnosticismo, de que uno subcrea o co-crea. No me inclino en alguna dirección, solo surfeo en ondas de aire caliente.
Tal vez sea eso, expresarnos en una arcada de horror ante el vacío y xxCREAR.

Besos

Helena dijo...

Hola Ale, qué alegría me trae tu visita acompañada de tu reflexión. Yo no creo en las casualidades, la verdad es que una cadena de causalidades me llevó hasta Mujica, una serie de amigos me los recomendó con pocos días de diferencia. Uno de ellos insistió:-Vos tenés que leer Mujica.
Finalmente me terminás de confirmar lo que se podría considerar un designio ¬¬ algo este hombre tiene para decirme.
Gracias por pasar, voy a leer más sobre él.
Ahora estoy con Endorsain, jajaja, pero iré alternando.
Besos