sábado, 9 de mayo de 2009

Homero (Los griegos)

Sería interesante, aunque inútil, meditar qué nos pasaría si todos nuestros reformadores, revolucionarios, autores de proyectos, políticos y arreglalotodo en general estuviesen empapados en Homero desde su juventud, como los griegos. Quizás comprendiesen que cuando llegue el feliz día en que haya una heladera en cada hogar y en ninguno dos, en que todos tengamos la oportunidad de trabajar para el bien general (cualquiera que éste sea), en que el Hombre Común (quienquiera sea) triunfe, aunque no se haya cultivado, todavía los hombres vendrán y desaparecerán como las generaciones de hojas en el bosque; y que aún seguirá la criatura humana siendo débil y los dioses fuertes e inconmensurables. Tal vez reconociesen también que la cualidad del hombre importa más que sus hazañas; que la violencia y la indiferencia llevarán siempre al desastre y que éste caerá tanto sobre el inocente como sobre el culpable. Los griegos tuvieron suerte al poseer a Homero y fueron prudentes en el uso que de él hicieron.

3 comentarios:

Walter L. Doti dijo...

¿Y no será mejor no haber adquirido esa sabiduría, para así darle lugar a la acción, al ensayo, al error? ¿no nos escatimarán la sabiduría los dioses hasta la vejez para que sigamos representando obras en el escenario del mundo?. Sabiduría es - tristemente - sinónimo de aceptaciones resignadas. Si fuéramos sabios no nos pondríamos jamás en acción; habríamos llegado a la conclusión de que todo intentar es pura vanidad.
Que se quemen los libros de los sabios. Que cada generación siga creyendo que el mundo es su descubrimiento propio.

Helena dijo...

Hola Walter, en realidad no existe la posibilidad de ser sabios y en eso radica el interés, ya Aristóteles afirma en su Metafísica que la sabiduría no es propia del hombre sino de los dioses, pero es propio de los hombres, dignos de serlo, aspirar a ella.
Cada generación y cada hombre descubren el mundo propio, en eso estoy de acuerdo y no me cave la menor duda de que así sea, pues no es posible transmitir ningún tipo de conocimiento, sino que (para parafrasear a Platón y a Leiser) conocer es reconocer, y eso es un acto individual motivado y privativo de cada quien.
Un saludo afectuoso y gracias por pasar y dejar tu pensamiento para compartir, (si que se puede decir que algo así se comparte y es posible la comunicación entre los hombres) vamos a suponerlo al menos...

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

A veces los humanos vencian a los dioses. Diomedes hirió a Ares. Aunque despues la venganza. Los dioses tenían también que soportar a las parcas. Incluso una historia posterior dice que las parcas los expulsaron del olimpo. A veces los dioses eran benevolos con los hombres e incluso lograban engañar al destino, para favorecerlos.
Curioso caso el de Homero. Su existencia esta en discusión y dejo una obra, que puede calificarse de inmortal.