lunes, 6 de abril de 2009

Paul Ricoeur La ética según Aristóteles (fragmento)

Entrevista para la RAI 6/4/1989

¿Hay alguna relación entre la Ética a Nicómaco y la Poética de Aristóteles?

Se puede ver mejor la relación desde el otro lado, yendo de la Poética a la Ética. El elemento común, si se puede llamar así, se halla en lo referente a la acción. ¿Cuál es, de hecho, el objeto de la Poética? Es el de la imitación creadora, por parte del poeta, de acciones notables que conduzcan a los hombres mejores a la acción; una acción que se pone bajo el signo del "exceso". La Poética es la contrapartida de la Ética, no sólo un tratado de estética. La ética nos dice que el hombre consigue la felicidad practicando la virtud; la Poética, a su vez, nos ofrece ejemplos inventados, las grandes ficciones narrativas, como una especie de laboratorio del pensamiento que nos permite combinar, de la manera más diversa, cuatro términos: el bien, el mal, la buena suerte y la mala suerte. Cada tragedia es un itinerario distinto, que nos permite poner en escena, por así decirlo, la relación entre la acción y la felicidad, o la infelicidad, a través de la virtud y del vicio.

¿Qué relación hay entre la responsabilidad del ciudadano ante la sociedad, y ante los demás, en general, y el ideal de la felicidad, considerando que a veces el hombre puede verse obligado a sacrificar su propia felicidad al bien común?

No se puede negar de ninguna de las maneras que para Aristóteles hay un una relación muy estrecha entre ética y política; pero para comprenderlo debemos regresar al concepto de "acción", de praxis, que es el móvil y el centro de todo su pensamiento. La acción verdadera es la que tiene lugar en público, en el "ágora". Hay un texto justo al inicio de la Ética a Nicómaco en que se afirma taxativamente que la ética es una parte de la política. La política, por usar el lenguaje de Hannah Arend, es el espacio público de manifestación de la acción humana. En consecuencia, es por abstracción que algunas virtudes pueden ser consideradas, como diríamos hoy, propias de la vida privada. Pero para un griego, a quien el texto iba destinado, no había separación entre vida pública y vida privada, que es un producto del individualismo moderno. El hombre griego o, por lo menos, el hombre al que se refiere Aristóteles, es integralmente un ciudadano. No existe para él nuestra oposición entre privado y público Las virtudes son públicas y la más importante es la justicia, de la cual se habla en el libro quinto, que consiste en luchar contra los excesos. El justo medio está encarnado por las leyes del la ciudad que distribuyen les beneficios y los honores según el bien común. La línea de demarcación entre ética y política es extremadamente flexible. Somos nosotros, los modernos, quienes hemos hecho de la moral un asunto privado y de la política un asunto público, regulado según criterios diferentes.

TRADUCCIÓN DE RAMON ALCOBERRO PERICAY

ENTREVISTA TOMADA DE http://filosofia.rai.it

http://www.alcoberro.info/planes/ricoeur.htm

2 comentarios:

Adrianófanes dijo...

Buenísimo el fragmento, honor al gran Paul Ricoeur, un tipo que me seduce mucho desde varias temáticas que aborda... Es un buen tema para una monografía el contenido de este post...Mientras leía me quedaba pensando que... que qué bueno poder estar en condiciones de leer a críticos o comentaristas una vez que se vio lo básico. Bah, me resulta interesante, eso es lo que más me apasiona de la filosofía...Aprender para vivir mejor, básicamente eso...¿Eudaimonía, era?

Helena dijo...

Sí, está bueno. Abre puertas a muchos pensadores y genera muchos pensamientos. Ya empecé a releer Teodicea. Te voy a pedir asesoramiento para la retribución.
Besotes, nos vemos...